Terapias Florales

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Una de las formas para equilibrarse son las terapias florales, en la que se usan esencias de flores silvestres. Cada flor tiene la particularidad de absorber las energías del cosmos por el sol y la tierra, además de sintetizar una energía propia y única que las hace tener una determinada propiedad curativa.

Son remedios vibracionales:
•    Pueden ser utilizadas a cualquiera edad, especialmente en niños.
•    No tienen efectos secundarios ni adictivos.
•    Cuando la persona armoniza su mundo interno, en la mayoría de los casos, los síntomas concretos disminuyen o desaparecen.

Se pueden aplicar a cualquier ser vivo (plantas, animales). Pueden ser asociadas a otros tipos de tratamientos o terapias ya que siempre potencian el proceso de curación y en casos de procesos incurables aportan sosiego y paz interior.
Las flores y su terapia son un puente de reencuentro entre el hombre y la naturaleza.

¿Cómo actúan las flores?

Tenemos un campo electromagnético el cual consiste en un sistema de frecuencia complejo que sostiene el correcto funcionamiento bioquímico, así como el equilibrio biológico y psíquico.

Cuando estas frecuencias se alteran, se afecta el equilibrio mental, el emocional o el físico. La mayoría de las enfermedades tienen un origen psicoemocional, especialmente en el hombre debido a la dificultad de adaptación al entorno, a causa del miedo.

Aplicación Terapia Floral:

Las Esencias Florales potencian las virtudes opuestas a estados emocionales que causan desequilibrios. Actúan en las causas profundas y sutiles de los conflictos humanos.

Desde el punto de vista de la terapia floral es importante observar, que en un proceso de enfermedad, lo más relevante no son los síntomas que la persona experimente físicamente. La importancia está en la valoración de la globalidad de la persona y la relación que mantiene consigo misma y con su entorno; siendo prioritario considerar que no existen enfermedades sino enfermos. Para lo cual, será fundamental tener en cuenta la apreciación subjetiva del individuo respecto a su existencia y sentimiento, esto es, valorar lo más posible la “vivencia interior” del sujeto.

Los seres vivos tenemos campo electromagnético; dicho campo es un sistema de frecuencias complejo que, entre otras cosas sostiene el correcto funcionamiento bioquímico así como el equilibrio biológico y psíquico.

Cuando estas frecuencias se encuentran alteradas pueden afectar nuestro equilibrio mental, emocional o físico. La mayoría de las enfermedades de los seres vivos, exceptuando las accidentales y congénitas, tienen un origen psicoemocional, especialmente en el hombre debido a su complejo psiquismo y a su frecuente dificultad de adaptación al entorno a causa del miedo.

Las Esencias Florales tienen la capacidad vibracional de ayudar a restaurar especialmente los sectores de “alta frecuencia” (emocional) lo que trae como consecuencia la armonización de la personalidad con el medio y el nivel esencial o mundo interno. Cuando la persona armoniza su mundo interno, en la mayoría de los casos los síntomas concretos remiten o desaparecen.

Las esencias pueden utilizarse sin riesgo ya que no tienen acción bioquímica o principio activo y por lo tanto, no tienen efectos secundarios ni generan dependencia.